sagh38
10-18-2002, 8:19 AM
Enseguida, sin preguntarme nada, ella sacó de su bolsa una cinta MaskingTape gruesa y me colocó un gran pedazo en la boca, para que yo no pudiese hablar. Tomo mis manos amarradas y las amarro a otro pedazo de cuerda para extender mis brazos sobre mi cabeza, amarrándolas a la pata de un mueble que servia de cómoda pesado y así no poder mover yo mis brazos ni manos. Yo solo esperaba para ver que se le ocurriría en esta ocasión hacerme, ella se movía de un lado a otro acercando cosas y yo solo oía su fuerte taconeo pasar peligrosamente cerca de mi cara y de vez en cuando sobre mi pecho o vientre, pensé...ella va a hacer como si yo no estuviese ahí y me va a pisar tal como lo esta haciendo desde hace rato, eso me excitaba mucho.
De repente ella abre la puerta del cuarto y sale con las llaves del auto, abre la puerta posterior de su auto en la oscuridad y oigo una voz masculina desconocida y una risa de ella, oh, dios santo, entraba con un tipo alto, fornido, vestido al estilo cowboy, con botas vaqueras, abrazado a ella, y se para a un lado mío viéndome, y yo sin poder decir palabra, ella me dice, mira gusanito, el es un amigo que tengo desde hace 1 semana, te presento a Eduardo, mira Eduardo, el es mi gusanito,.......jajajajajaja... Yo me quede inmóvil, que tramaba esa vez?, Me preguntaba asustado, de pronto ella prendió el reproductor de CD y se empezó a escuchar una bella canción romántica, ellos empezaron a bailar a un lado mío abrazándose románticamente, yo emitía sonidos con mi garganta pero ella no volteaba a verme, de pronto, al estar bailando los pierdo de vista y me doy cuenta que están cerca de mis manos, las cuales no podía mover nada, sentía el roce de sus zapatillas y de sus botas de grueso tacón que el levaba.....sentía mucho miedo, de repente siento que bailan sobre mi mano derecha pisándola sin piedad, al parecer era ella, por el dolo que me producían sus tacones delgados y altos que se encajaban en el dorso de mis manos las cuales se oían crujir bajo su peso, el dolor era inmenso, Oh dios... como dolía eso, pero más me dolía la humillación, de pronto ya no la sentí y de repente, sentí un gran pisotón en mi mano derecha ya maltrecha por los tacones de ella, .era el que con sus tacones empezaba a pisarme los dedos los cuales crujían, sintiendo que los pulverizaba bajo esos crueles tacones de sus botas sucios de tierra y lodo, mientras los dos se abrazaban y reían, besándose con pasión.**
Al poco rato él la abrazó y la cargo para subirla sobre mi pecho, sentí como sus tacones se hundían sin piedad en mi piel, haciendo heridas y raspones en mi pecho, ellos empezaron a bailar abrazados otra vez sobre mí, primero solamente estaba ella, pero posteriormente el también se subió en mi vientre, estando ella en mi pecho cerca de mi cuello, peligrosamente insinuando en cada paso sus tacones altos, yo no podía respirar bien, el peso era enorme, me estaban matando entre los dos, sin misericordia, humillándome a mas no poder, literalmente pisoteándome mientras ellos gozaban, yo los veia desde abajo, desde la perspectiva de un ratón, inmóvil, indefenso, aplastado por aquella pareja, quien me mutilaban sin piedad y sin misericordia alguna, como si yo no existiera, peor que a un perro..
Así estuvieron durante tres canciones mas hasta que se bajaron, mi cuerpo estaba muy adolorido, con pequeñas heridas por los filosos tacones de ella y raspones por las botas de el, mis viseras se encontraban aplastadas literalmente, bajo sus pies. Posteriormente se bajaron de mí, y seguían bailando cerca de mi cara, tan cerca que podía oler el aroma de la piel de sus zapatos y botas. Ella le sonrió, y saco de mi cartera la foto de mi hija, la cual arrojó al suelo, para bailar sin piedad y pisotearla mientras ellos se divertían, delante de mis ojos, yo no podía hacer nada, estaba a su merced, bajo su control absoluto, de pronto, ella me patió fuertemente en la cara como si quisiera aplastarme de un pisotón fuerte el rostro, sentí que el tacón me rompía el labio abriéndomelo y brotando sangre, sintiendo dolor y después adormecimiento de mi boca, el se rió fuertemente de mi, y también me pateo con la bota el pecho, aunque no fue tan fuerte como lo hizo ella, creo que le daba lastima hacerme daño, pero a ella no, y me seguía pateando y pisoteando salvajemente, en todo el cuerpo, me era imposible moverme, yo sentia y escuchaba el sonido sordo que producia su pie al descargar fuertemente los pisotones, como si quien quiere triturar algo con los pies, con ese pie tan femenino, que antes me habia causado tanto placer y alegria, ahora era mi verdugo, implacable.
De repente ella abre la puerta del cuarto y sale con las llaves del auto, abre la puerta posterior de su auto en la oscuridad y oigo una voz masculina desconocida y una risa de ella, oh, dios santo, entraba con un tipo alto, fornido, vestido al estilo cowboy, con botas vaqueras, abrazado a ella, y se para a un lado mío viéndome, y yo sin poder decir palabra, ella me dice, mira gusanito, el es un amigo que tengo desde hace 1 semana, te presento a Eduardo, mira Eduardo, el es mi gusanito,.......jajajajajaja... Yo me quede inmóvil, que tramaba esa vez?, Me preguntaba asustado, de pronto ella prendió el reproductor de CD y se empezó a escuchar una bella canción romántica, ellos empezaron a bailar a un lado mío abrazándose románticamente, yo emitía sonidos con mi garganta pero ella no volteaba a verme, de pronto, al estar bailando los pierdo de vista y me doy cuenta que están cerca de mis manos, las cuales no podía mover nada, sentía el roce de sus zapatillas y de sus botas de grueso tacón que el levaba.....sentía mucho miedo, de repente siento que bailan sobre mi mano derecha pisándola sin piedad, al parecer era ella, por el dolo que me producían sus tacones delgados y altos que se encajaban en el dorso de mis manos las cuales se oían crujir bajo su peso, el dolor era inmenso, Oh dios... como dolía eso, pero más me dolía la humillación, de pronto ya no la sentí y de repente, sentí un gran pisotón en mi mano derecha ya maltrecha por los tacones de ella, .era el que con sus tacones empezaba a pisarme los dedos los cuales crujían, sintiendo que los pulverizaba bajo esos crueles tacones de sus botas sucios de tierra y lodo, mientras los dos se abrazaban y reían, besándose con pasión.**
Al poco rato él la abrazó y la cargo para subirla sobre mi pecho, sentí como sus tacones se hundían sin piedad en mi piel, haciendo heridas y raspones en mi pecho, ellos empezaron a bailar abrazados otra vez sobre mí, primero solamente estaba ella, pero posteriormente el también se subió en mi vientre, estando ella en mi pecho cerca de mi cuello, peligrosamente insinuando en cada paso sus tacones altos, yo no podía respirar bien, el peso era enorme, me estaban matando entre los dos, sin misericordia, humillándome a mas no poder, literalmente pisoteándome mientras ellos gozaban, yo los veia desde abajo, desde la perspectiva de un ratón, inmóvil, indefenso, aplastado por aquella pareja, quien me mutilaban sin piedad y sin misericordia alguna, como si yo no existiera, peor que a un perro..
Así estuvieron durante tres canciones mas hasta que se bajaron, mi cuerpo estaba muy adolorido, con pequeñas heridas por los filosos tacones de ella y raspones por las botas de el, mis viseras se encontraban aplastadas literalmente, bajo sus pies. Posteriormente se bajaron de mí, y seguían bailando cerca de mi cara, tan cerca que podía oler el aroma de la piel de sus zapatos y botas. Ella le sonrió, y saco de mi cartera la foto de mi hija, la cual arrojó al suelo, para bailar sin piedad y pisotearla mientras ellos se divertían, delante de mis ojos, yo no podía hacer nada, estaba a su merced, bajo su control absoluto, de pronto, ella me patió fuertemente en la cara como si quisiera aplastarme de un pisotón fuerte el rostro, sentí que el tacón me rompía el labio abriéndomelo y brotando sangre, sintiendo dolor y después adormecimiento de mi boca, el se rió fuertemente de mi, y también me pateo con la bota el pecho, aunque no fue tan fuerte como lo hizo ella, creo que le daba lastima hacerme daño, pero a ella no, y me seguía pateando y pisoteando salvajemente, en todo el cuerpo, me era imposible moverme, yo sentia y escuchaba el sonido sordo que producia su pie al descargar fuertemente los pisotones, como si quien quiere triturar algo con los pies, con ese pie tan femenino, que antes me habia causado tanto placer y alegria, ahora era mi verdugo, implacable.